A ti Francia que reivindicaste el concepto de República en el mundo; a ti Francia que revolucionaste no sólo el mundo de la política sino también el del idealismo y la cultura; a ti Francia, la nación de los Baudelaire, de los Bonaparte, de los Delacroix, de los Verne; a ti Francia que me mostraste en aquel lejano año de 1998 el concepto del arte y lo sublime; a ti Francia que yo, olvidando el significado del deporte, me hiciste gritar el gol con el que hoy avanzas a la semifinal de la Copa del Mundo; a ti Francia cuyo legado de la Revolución expandes por todo el mundo bajo los preceptos de la libertad, la igualdad y la fraternidad... A ti Francia...