Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.

¿Héroes, villanos o antihéroes?

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"La línea divisoria entre México y Estados Unidos se fijará junto a la boca de mis cañones."   

                                                                                     

   Hablar sobre Santa Anna hoy en día es hablar sobre un punto de la historia de México muy contradictorio. Criticado y odiado por haber sido "responsable" de la pérdida de más de la mitad del territorio nacional y por haberse "autoproclamado" su alteza serenísima a pesar de haber estado siempre en contra de los Imperios de Iturbide y de los gobiernos de los conservadores. Pero todo mundo olvida que el Pueblo fue quien le dio el poder varias veces (11 en total); muchos olvidan que la Guerra contra Estados Unidos fue una Guerra perdida desde el inicio, México hubiese perdido la Guerra con o sin Santa Anna. El poder lo corrompió, de acuerdo, pero no como muchos piensan. Desde luego yo no puedo justificar que en 1853 un hombre que proclamó una tras otra vez la República Federal se haya convertido en un Dictador, además de haber suprimido los derechos y las libertades individuales, e impuso su voluntad personal al crear impuestos hasta por tener ventanas y perros, pero esa fue su última época como el Dictador Supremo. En sus inicios Santa Anna le dio cierta estabilidad económica y social al país, Texas, sin embargo, fue su talón de aquiles al haberlo perdido en manos del yanqui Sam Houston. En 1854, el Plan de Ayutla dio por terminada una época llena de Gloria, prestigio, traiciones, sublevaciones, revoluciones... Héroes de la Independencia de México quienes sufrieron por su falta de experiencia en el quehacer diario de una naciente nación. Agustín de Iturbide, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Antonio López de Santa Anna... Aclamados héroes en la Independencia; después en sus respectivos gobiernos, acabaron uno por uno siendo traicionados por los suyos, pero éstos también vivieron en traición... Gloria y traición... Este es el México del Siglo XIX. Sin embargo, yo (y esta es mi humilde opinión), grito a lo ancho del cielo... ¡Viva Santa Anna!

   Con este brevísimo resumen de la vida de Santa Anna doy por inicio esta nueva aventura de nombre: Su Alteza Serenísima. Conforme tenga tiempo para actualizar el blog, iré poniendo más detalles sobre Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón.

        Rodrigo González Gutiérrez

Un Emperador ¿traidor y traicionado?

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 “Ya sabéis el modo de ser libres. A vosotros os toca el de ser felices”.

   Hablar sobre Agustín de Iturbide (Agustín I) Emperador de México (1822-1823) es hablar sobre otro polémico personaje mexicano. En esta ocasión no ahondaré mucho en criticarlo o justificarlo. Esta vez sólo quiero expresar que independientemente de su fanatismo religioso (en el que estoy en contra como buen agnóstico que pretendo ser) y de haber proclamado un Imperio en vez de una República (una gran contradicción de Iturbide porque él peleó en contra del sistema monárquico), este hombre de descendencia vasca consumió la independencia de México; eso no es cualquier cosa. En México (estúpidamente para mí) se festeja el día en que la lucha por la independencia inició y no su consumación... ¿Será porque el pueblo mexicano ve en Iturbide a un traidor?

   "Estimado amigo:
No dudo en darle a usted este título, porque la firmeza y el valor son las cualidades primeras que constituyen el carácter del hombre de bien, y me lisonjeo de darle a usted en breve, un abrazo que confirme mi expresión. Envío a usted al portador para que le dé por mí las ideas que sería muy largo explicar con la pluma; y en este lugar sólo asegure a usted que dirigiéndome usted y yo a un mismo fin, nos resta únicamente acordar, por un plan bien sistemado, los medios que nos deben conducir indudablemente, y por el camino más corto. Cuando hablemos usted y yo se asegurará de mis verdaderos sentimientos. Para facilitar nuestra comunicación me dirigiré luego a Chilpancingo, donde no dudo que usted se servirá acercarse y que más haremos, sin duda, en media hora de conferencia, que en muchas cartas. Aunque estoy seguro de que usted no dudará un momento de la firmeza de mi palabra, porque nunca di motivo para ello, pero el portador de ésta, la garantizará a satisfacción de usted mismo, por si hubiere quien intente infundirle la menor desconfianza..., no debe dudar que ninguno en la Nueva España es más interesado en la felicidad de ella, ni la deseo con más ardor, que su muy afecto amigo que ansía comprobar con obras esta verdad y que su mano besa.

Agustín de Iturbide
Tepecoacuilco, a 4 de febrero de 1821."

 

CARTA DEL COMANDANTE DEL EJÉRCITO DEL SUR, AGUSTÍN DE ITURBIDE AL GRAL. VICENTE GUERRERO.
FRAGMENTO.

10/04/2006 05:56. Autor: Su Alteza Serenísima. Enlace permanente. Tema: Los Olvidados de la Historia de México No hay comentarios. Comentar.

Los verdaderos terroristas

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   Nacido en el estado de Virginia (EUA, 1793). Militar y Gobernador de Tennessee, Sam Houston es un hombre de muy dudosa honestidad. Al irse a vivir al estado mexicano de Texas en 1832 a buscar la riqueza, comenzó una serie de conspiraciones en la población de Nacogdoches aprovechando la dífícil situación que los mexicanos pasaban ya que su afán por el poder corrompió el alma de los texanos quienes confiaron en él para crear una Texas independizada de México pero lo que los texanos no sabían (en parte) era que Sam Houston al igual que el infame David Crockett buscaban en Texas su fuente de riqueza y poder (Sam Houston fue nombrado Presidente de la "República" de Texas que sirvió como antesala para que posteriormente se convirtiese en Gobernador al tomar el gobierno de EUA posesión de Texas). La convención de 1833 fue nefasta para nuestro país. Es verdaderamente injusto como un país que se la pasa derrochando sangre y muerte por doquier exigiendo libertad y justicia para los pueblos además de que en su historia siempre nosotros seamos los villanos y desalmados causen tanto mal a la humanidad siendo ellos responsables de las máximas atrocidades e injusticias de los últimos 200 años... Sam Houston como miles de estadounidenses (que no americanos porque americanos somos desde Alaska hasta la Patagonia) es un ladrón, corrupto y terrorista de la libertad... 

   Muchos culpan a Santa Anna de cualquier mal pero Sam Houston (héroe en EUA) debería de ser considerado enemigo de nuestro país. Sin su nefasta presencia en Texas hace más de 150 años tal vez todo habría sido diferente para nuestro Don Antonio, el Benemérito de la Patria.

18/04/2006 20:08. Autor: Su Alteza Serenísima. Enlace permanente. Tema: Enemigos de la Libertad No hay comentarios. Comentar.

Libros recomendados (y otros no tanto)

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   Me gustaría dividir en cuatro categorías los libros que yo recomiendo para introducirse en la Historia de México del Siglo XIX. La primera categoría: los libros escritos con objetividad (dígase de aquellos libros que carecen de parcialidad y que toman tanto lo bueno como la malo de cierto personaje de la historia o situaciones de ésta y no se deja llevar por ninguna tendencia política, social o personal y llevan de buen modo, la veracidad de los hechos). Segunda categoría: los libros que no son tan objetivos pero que cumplen con un cometido de gran contenido (es decir, que pese a ser tendenciosos en ciertos aspectos manejan gran cantidad de buena información respecto a nuestro pasado). La tercera categoría es un poco complicada de definir (y arriesgada para mí) ya que aún no leo esos libros pero me los recomendaron ampliamente. La cuarta categoría son los libros que no recomiendo porque carecen de fundamentos, ética y objetividad. Son tendenciosos a más no poder y sin embargo en esta vida hay que leer y ver de todo para poderse hacer de una visión completa del campo en el que se vive...


   Por su objetividad e imparcialidad recomiendo ampliamente la colección de Los Grandes Mexicanos (Grupo Editorial Tomo, 2003); en especial el tomo dedicado a Don Antonio López de Santa Anna.


   Por su gran contenido pero no muy objetivo respecto a ciertos temas, en especial el Tomo IV (México Independiente, 1821-1855), recomiendo el Compendio General de México a Través de los Siglos (Editorial del Valle de México, 1974) realizado por Francisco Rofer que se divide en 6 tomos escritos por varios novelistas.


Primer Tomo: Era Prehispánica-Conquista de Hernán Cortés.


Segundo Tomo: El Virreinato de la Nueva España.


Tercer Tomo: La Independencia.


Cuarto Tomo: México Independiente (1821-1855).


Quinto Tomo: La Reforma.


Sexto Tomo: El Porfiriato y la Revolución.


   Los libros que me recomendaron (ya los tengo en mi poder, sólo me hace falta el tiempo para leerlos) son La Intervención Francesa y el Imperio en México de Manuel J. Aguirre (Costa Amic Editor, 1969) y México, Tierra de Volcanes de Joseph H.L. Schlarman (Editorial Porrúa, 1950).


   Juárez Marxista de Salvador Abascal [padre del actual Secretario de Gobernación Carlos Abascal Carranza, panista y del Yunque (de ahí su fascismo)] es el libro que por el momento no recomiendo por las razones ya descritas arriba; pero vuelvo a repetir... Hay que leer y ver de todo para poderse hacer de una visión completo del campo en el que se vive... A algunos podrá gustarles este libro, a otros no; lo importante es que cada uno tome lo que le parezca conveniente de cada libro que se lee...


 

   En cuanto pueda pondré más libros a la lista. Por mi escasa disponibilidad de tiempo se me complica actualizar este blog a diario.

Ética y Objetividad en los Medios de Comunicación

20060421000854-autor.jpg   Como escritor para algunas revistas de la región de Los Altos de Jalisco, he vivido una serie de situaciones respecto a la ética que ciertos editores manejan dentro de su columna editorial. La mayoría busca sensacionalismo y no seriedad; buscan vender miles de ejemplares con poca calidad en vez de buscar la calidad; tergiversan las historias para darle más espectacularidad. Podría citar más ejemplos que hacen de la industria de la palabra en nuestro país un verdadero ritual por las ventas y el mercadeo y no por la verdad y la objetividad. Con este blog mi pretensión es no encerrarme en una sola idea y si bien, al ser este blog o bitácora mi creación y cuyo único redactor (hasta el momento) soy yo, no quiero brincar la objetividad que siempre he tratado de buscar en mis artículos para las revistas en las que escribo (o escribía). Mi pasión por un hombre como Santa Anna no crea en mí un exacerbado fanatismo por él. Yo entiendo el problema de un hombre como Santa Anna que terminó como un dictador sin escrúpulos, pero me gusta ir más allá de la enseñanza que nos dan en la escuela sobre Historia de México y busco al hombre valiente, fuerte y glorioso que fue antes de su decadente final como Presidente y no me dejo llevar por ninguna corriente escolar que nos dicta que Santa Anna fue un tirano y traidor de la patria. Soy un ferviente seguidor de la libertad de expresión y me gustaría escuchar sus palabras, leerlas y que expongan sus creencias e ideas sobre este polémico personaje. Acepto cualquier tipo de crítica (siempre y cuando ésta esté fundamentada con objetividad y sentido), además de que me gustaría leer sus réplicas a mis escritos y si alguien está interesado en exponer un tema relacionado con este blog con gusto aceptaré sus escritos y/o artículos. Escríbanme a la siguiente dirección electrónica: somniblau@gmail.com

 

19/04/2006 17:19. Autor: Su Alteza Serenísima. Enlace permanente. Tema: Sobre el Autor No hay comentarios. Comentar.

¿Antisantanista yo?

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   Hace un par de meses (el 19 de febrero para ser más exactos) llevé un artículo sobre Antonio López de Santa Anna  a un periódico esperando que me lo publicaran (a propósito de su natalicio, 21 de febrero de 1794) pero me lo rechazaron tajantemente bajo las siguientes justificaciones:


   Primer punto: “Bajo ningún motivo queremos celebrar el nacimiento de un traidor de la patria”.
   Segundo punto: “Antonio López De Santa Anna tiene su encarnación en Andrés Manuel López Obrador”.
   Tercer punto: …


   A decir verdad tuve que irme sin poder escuchar ese tercer punto ya que mis oídos me estaban irritando a causa de tanta idiotez desatada en la boca del periodista que me atendió. Cuando salí de las oficinas del periódico comencé a carburar y asimilar la retahíla de estupideces que aquel periodista me había dicho. Por una parte entendí su opinión respecto a que Santa era un traidor (quien no sabe nada de Historia de México catalogaría de inmediato de traidor a Santa Anna por lo que le enseñaron en la escuela primaria y secundaria). Por otro lado pensé en que los periódicos, por más conservadores que puedan ser, deberían de manejar una línea objetiva e imparcial y darle cabida a la otra versión de los hechos.
   Lo que me costó un poco más de trabajo para entender o asimilar fue la absurda y patética comparación entre Santa Anna y AMLO (Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de la República en las próximas elecciones de julio de este año). Caminé hasta el Centro Magno (larga caminata por cierto) discurriendo sobre la aciaga comparación entre ambos personajes (y no es por ofender al señor López Obrador, au contraire, es casi seguro que él tenga mi voto en las próximas elecciones, pero no hay punto de comparación entre ambos). Tal vez su único parecido es por las recias críticas que ambos recibieron (reciben) de los conservadores (panistas), pero hay que aclarar que los conservadores en su momento buscaron a Santa Anna para que volviese a gobernar México (¿se imaginan a los panistas en un futuro cercano buscando a López Obrador para que les devuelva la gloria que perdieron en manos de Fox? Yo en lo personal, no me lo imagino; pero si tanto comparan a López Obrador con López de Santa Anna debe ser por algo, ¿no?). Rápidamente dilucidé mi mente y entré al Centro Magno para ver una película (llegué 5 años tarde a ver la película Su Alteza Serenísima de Felipe Cazals y me tuve que conformar con una comedia francesa). Al salir de la sala recordé (ya olvidando al estúpido pseudoperiodista y las risas que siempre me causan las películas de Francis Veber) mi época como un verdadero antisantanista (sí, yo era un antisantanista hecho y derecho). Desde luego lo fui en mi preadolescencia, ya saben, cuando odias a Santa Anna porque si no hubiese sido por él, ahorita mismo estaría en Disneylandia o en los Estudios Universal sin la necesidad de un pasaporte y una visa yanqui (claro, luego aprendes lo mierda que es Disneylandia y la Universal además de lo tranzas que son los gobiernos yanquis y aprendes estudiando un poco de verdadera historia la verdadera realidad de Santa Anna y su traición a la patria). Hace un par de años le dediqué a mi ignorante preadolescencia un ensayo con tintes de ficción llamado: Revolución No Evolución donde tergiverso las épocas del México independiente, la Reforma, el Porfiriato y la antesala a la Revolución mexicana y separo a Jalisco de los Estados Unidos Mexicanos culpando en parte a Santa Anna de su traición al cambiarse del Partido Liberal al Partido Conservador y proclamar una República centralista (recordando que Jalisco fue el impulsor de la federación) y expongo cómo un estado como Jalisco puede llegar a ser poderoso y próspero si se independizara y se estableciera como República Federal (desde luego esta época de Independencia o la Muerte terminó para mí con el paso del tiempo al ya casi olvidar una hermosa tierra que visité hace ya tiempo cuyo afán por la Independencia me motivó a escribir mi obra, me refiero a Cataluña).  Desde luego que no todo es miel sobre hojuelas y expuse los aspectos negativos de dicha separación como lo sería el poder de la ultraderecha (al ser Jalisco uno de los estados más conservadores del país es obvio que si algún día llegase a ser un país libre y soberano nos veríamos en la obligada necesidad de ser gobernados tarde o temprano por un caudillo del fascismo). Pero este es otro tema que tal vez en un futuro toque en este blog…

20/04/2006 17:01. Autor: Su Alteza Serenísima. Enlace permanente. Tema: Sobre el Autor No hay comentarios. Comentar.

El Benemérito de la Patria. Prólogo

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   “Soy prisionero de ustedes, hagan lo que gusten; yo moriré cien veces antes de admitir la dictadura”. 

   Antonio López de Santa Anna al General G. Durán respecto a la decisión del General Arista de nombrar a Santa Anna como Supremo Dictador y Protector de la Iglesia y del Ejército.

   ”Luchó en más batallas que Napoleón Bonaparte y George Washington juntos, once veces fue Presidente y Dictador del segundo país más grande antes de 1836 y causó la pérdida de la mitad del territorio mexicano: Don Antonio López de Santa Anna, un personaje extraordinariamente complejo que no es fácil definir en pocas palabras.

   Santa Anna era un hombre rico que tenía haciendas de acuerdo a la definición de los estándares de la época. Sin embargo, no buscaba fortuna, sino el prestigio y el reconocimiento públicos. Era un hombre singular, no tenía una visión estratégica, ni era un gran general, pero poseía una personalidad extraordinaria y sabía cómo tratar a la gente. Sabía atraerla porque tenía una cualidad carismática para hacerlo.

   Las dos fuerzas motrices de la personalidad de Santa Anna fueron su increíble vanidad y la necesidad de estar al frente. Estas fuerzas lo hicieron capaz de transformar situaciones a su favor que de otra manera hubieran terminado trágicamente. Por supuesto, en su época Santa Anna fue criticado por su conducta, pero otros individuos no podían en realidad contrarrestarlo.

   Esta es la historia de un hombre que tuvo una vida intensa, no podemos decir que más allá de lo común, pues eso sería decir muy poco, la vida de Santa Anna fue extraordinariamente intensa, y por ello resulta apasionante; pocos personajes en la historia han vivido tantas aventuras durante tanto tiempo, pues Don Antonio murió de viejo y en su cama, como debe morir un vivo”.

   Renato Blumenberg, escritor de Antonio López de Santa Anna, Colección Los Grandes Mexicanos (Grupo Editorial Tomo, 2003). Extracto de su obra.

   “Don Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna fue un gran vivillo en un mundo de vivos; un sociópata entre sociópatas, un enfant terrible como Napoleón o Alejandro, un abusado sin frenos ni límites.

   Muchos mueren en batalla y por eso son héroes; pero muchos se salvan en las batallas y son los que, casi sin querer, sucumben a la dulce ignominia del poder y se convierten en villanos”.

   Roberto Mares.  

   Los caminos eran angostos y peligrosos. Las tropas avanzaban a ritmo semilento, su ánimo decaído y su alma derrotada. Enfrente de todos ellos, sin embargo, había un hombre con la mirada en el cielo y el ánimo vigoroso. Sus pasos marchaban más firmes que las del resto de las tropas. Es el General Santa Anna y se dirige a San Antonio de Béxar (Béjar) a tomar El Álamo. Este es el inicio de la larga travesía que tendrá Santa Anna a través de un mundo decadente, un mundo donde la gloria ya no será el mismo concepto que fue antes...

   Ingratos traidores hollaron las leyes
   y se apoderaron del feraz terreno,
   y en él se colocan cual si fueran reyes
   y escuchar hicieron de la guerra el trueno.
   Así a la victoria a los bravos guiara
   el hijo de Marte, varón eminente,
   el que los destinos de la patria cara
   rige, y sus destinos sostiene valiente.
   Ilustre Santa Anna, preclaro caudillo,
   todo a tu presencia se vuelve vencible,
   eres en el triunfo bondadoso y sencillo,
   pero en el combate, con razón temible.  

  Por continuar...

20/04/2006 21:47. Autor: Su Alteza Serenísima. Enlace permanente. Tema: El Napoleón Bonaparte de México No hay comentarios. Comentar.

Casa Imperial de... ¿México?

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   Guanajuato es, por mucho, mi ciudad favorita en todo México y siempre he dicho que Guanajuato es un lugar donde las conversaciones que tienes con la gente que conoces ahí y el aprendizaje que recibes de su historia y cultura puede ser de todo menos frívola. A mí me gusta ir mucho a los cafés que hay en las inmediaciones del Jardín Unión y el Teatro Juárez a relajarme mientras leo o escribo. En una de mis andadas por esos cafés me encontré en recientes fechas a una persona a la que creí no ver en mucho tiempo y que me tomó de sorpresa verla..., ésta resultó ser mi ex novia.  Y contrario a mi estilo de vida reciente donde mi vida amorosa es un desastre y usualmente termino mal con las chicas con las que me relaciono ya sea por orgullo o sentimentalismo, esta chica en particular, que es de Guadalajara pero que estudia en la Universidad de Guanajuato, me demostró que no siempre tiene que ser así y resultó ese encuentro inesperado en una velada maravillosa. Platicamos de todo, desde libros hasta de películas, pasando por un poco de Historia, música, nuestras vidas sentimentales, estudios, etc., etc. Llegó un punto donde hablamos sobre la Monarquía y ambos estamos de acuerdo en que la Monarquía es obsoleta (y probablemente siempre lo fue). Me habló de una muy interesante página llamada www.casaimperial.org  en la que los herederos de Maximiliano de Habsburgo, segundo Emperador de México (que en realidad fueron los hijos adoptivos de éste ya que éstos eran nietos de Agustín de Iturbide, primer Emperador de México y Maximiliano y Carlota los adoptaron) "buscan" de nuevo el Imperio en México. No pienso criticar esta web, más bien se los dejo  a ustedes para que la chequen y juzguen por sí mismos. Yo soy republicano (pero no piensen mal, que no soy partidiario del Partido yanqui Republicano, soy republicano por ser partidiario de la República) y prefieron no ahondar mucho en este tema. A ver si no nos salen después con que los herederos de Carlos IV y Fernando VII quieren reinar en nuestro país. Pero lo importante de todo esto es haber tenido una encantadora velada con mi ex novia. 

¡Viva el cura Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva... ¿Fernando VII?!

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   ¿Verdad o mito? Este rumor lo escuché hace tiempo pero no estoy muy seguro de su veracidad, sin embargo es muy interesante...

   Érase una vez en una tierra pacífica de Los Altos de Jalisco donde la gente vivía a plenitud las fiestas patrias con mucho alcohol y comida. El Señor Presidente Municipal (una persona finísima), antes de dar el grito del 15 de septiembre se encontraba en un estado... (que parecía no el de Jalisco) medio de brutez alcohólica y de idiotez media al no saber nada de Historia de México además de su condición tequilesca y cervecística (gracias al Tequila Don Pancho Barrascuas y Cerveza del Atlántico Noroeste), así que decidió leer un poco un libro sobre la Independencia de México y encontró casualmente (para evitarse la desdicha de leerse un libro completo) una página donde había un nombre que le recordaba algo (Miguel Hidalgo) y su mente carburó que debía gritar algo en favor de este ilustre personaje y de repente vio más nombres... José María Morelos (hasta aquí todo bien) y... Fernando VII... (Puerto Vallarta, we have a problem). Al ver los 3 nombres casi juntos, esta Excelentísima persona creyó que todo iría bien en el grito de Independencia. Se acercó como pudo al balcón donde su séquito pueblerino lo aclamaba y comenzó la retahíla como si se tratase de un pronunciamiento de guerra en contra del municipio vecino de No me chinguen con su ignorancia, Jalisco...  "¡Viva el cura Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Fernando VII!"

   La gente desde luego no le prestó la más mínima atención a sus palabras más que a sus gritos (el Tequila Don Pancho Barrascuas le salvó la vida ya que todos estaban igual o peor que él). Desde luego el Señor "Presedente Monicepal" no se fijó en el pequeño detallito de que Miguel Hidalgo y José María Morelos estaban en un lado de la contienda y Fernando VII en el otro; tampoco se fijó en que él estaba celebrando la Independencia de México y que el máximo enemigo de los mexicanos en ese entonces era Fernando VII... En fin, detallitos de la vida... 

Lo que pudo haber sido y nunca fue

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   A principios del siglo XIX, Inglaterra dedicó todos sus esfuerzos a luchar contra Napoleón, por lo que reclutaba a la fuerza a marinos de barcos estadounidenses. Este hecho provocó una crisis que desembocó en la guerra con Estados Unidos (1812-1814). Los británicos derrotaron a las tropas norteamericanas y entraron sin resistencia en Washington, incendiando importantes edificios públicos, entre ellos la sede del gobierno. Ésta, durante su reconstrucción, se pintaría de blanco, color que la distingue hasta hoy y que le da nombre. Londres, pese a su victoria, carecía de recursos para continuar la lucha, por lo que aceptó entablar negociaciones. Ambos bandos firmaron la paz en el Tratado de Gante (1814). Fuente, Revista Historia y Vida.

   Inglaterra no forma parte de mi club de países favoritos pero definitivamente en ésta sí que los apoyaba. Qué lástima, de haber seguido en la lucha nos habría echado una mano contra nuestro querido Imperio autoritario de Yanquilandia...

25/04/2006 19:12. Autor: Su Alteza Serenísima. Enlace permanente. Tema: Enemigos de la Libertad No hay comentarios. Comentar.


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